23.9.07

Madrid de blanco

Ya era momento de retomar esto. Y qué mejor manera de volver a teclear unas palabras en este pequeño rinconcito que hablando de La Noche en Blanco. La Noche en Blanco es una propuesta europea originada en París con la intención de manifestar la cultura durante una noche hasta largas horas de la madrugada. Actualmente las ciudades que sólo llevan esta iniciativa son : París, Bruselas, Roma, Riga y Madrid.

Francamente la propuesta es una gran idea, un manifiesto cultural no le viene mal a nadie. Sin embargo el exceso de gente y la enorme variedad de espectáculos, actuaciones y todo tipo de eventos culturales y artísticos hacen algo complicado el asunto. Sin embargo con una pizca de paciencia y una buena organización es perfectamente posible poder acudir a un buen puñado de manifiestos culturales.

Ya desde por la tarde se notaría movimiento en el centro de la ciudad, un claro indicio de lo que horas más tarde ocurriría: la ciudad volcada con la cultura.










El dibujante Jorge González en el taller de cómic en la FNAC de Callao.













Concierto en la Plaza de Colón.










Graffitero en la fachada de la calle Alcalá, escribía las palabras que el público le dictaba por megáfono.












Concierto de música tradicional japonesa en la Plaza de Oriente.


El punto negro de la noche ojala pudiese quedar sólo en las largas colas y, en esta segunda convocatoria, en la intermitente lluvia. Pero desgraciadamente no es así. Nos enfrentamos a un peso cultural más fuerte que las pinturas, las performances, las esculturas o conciertos....y ese es: el alcohol. Muchos, ingenuos y desconcertados, creyeron que esta "fiesta" era una excusa más, como en la mayoría de celebraciones españolas, para coger una buena cogorza y quedar más mareados que un yo-yo.

Y es que choca un poco imaginarse la situación donde hay una gran multitud que se esfuerza por hacer recorridos en bicicleta por la ciudad, pretende asistir a friolentos conciertos al aire libre, o hace interminables colas para acuidr a un curioso performance en mitad de la plaza; mientras a unas calles de ellos o en barrios próximos (como es el caso del Matadero) encuentras a artistas actuales brindando en homenaje del manifiesto cultural del botellón. Una auténtica pena, que gentuza como ésta logre eclipsar levemente una noche tan blanca como es ésta. Y es que la "cultura" propia de un país pesa mucho...